¿A DONDE TE ESCONDISTE,
AMADO, Y ME DEJASTE CON GEMIDO?
COMO EL CIERVO HUISTE
HABIÉNDOME HERIDO;
SALÍ TRAS DE TI CLAMANDO,
Y ERA YO...
- SAN JUAN DE LA CRUZ-
Siempre te amé y te amaré, y en tus horas de dolor siempre a tu lado estaré para mostrarte Mi Amor.
Mas si ves solo dos huellas en la arena al caminar, y no ves las otras dos que se debieran notar, es que en tu hora afligida, cuando flaquean tus pasos, no hay huellas de tus pisadas porque te llevo en Mis brazos".
¡O llama de amor viva, que tiernamente hieres de mi alma en el más profundo centro! pues ya no eres esquiva, acaba ya, si quieres; rompe la tela de este dulce encuentro.
¡O cauterio suave! ¡O regalada llaga! ¡O mano blanda! ¡O toque delicado, que a vida eterna save y toda deuda paga!, matando muerte en vida la as trocado.